El Ejecutivo Ecuatoguineano redefine su política fiscal con el Presupuesto General de 2026.
- vicepress org
- 5 ene
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Unas cuentas públicas equilibradas que mejoran la estabilidad macroeconómica, protegen los hogares y consolidan la gobernanza fiscal.

En el ejercicio económico 2026, el Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial, a través de la presentación nacional de los Presupuestos Generales del Estado, ha definido una nueva orientación de su política fiscal con el propósito de preservar la estabilidad macroeconómica, proteger el poder adquisitivo de la población y optimizar la gobernanza de las finanzas públicas, en un contexto internacional caracterizado por la caída estructural de los ingresos petroleros, la persistente incertidumbre geopolítica y las presiones inflacionarias de alcance global.
En este escenario de elevada vulnerabilidad externa, el Ejecutivo ha logrado estructurar unas cuentas públicas equilibradas, reflejo de una gestión prudente, realista y adaptable de los recursos del Estado, orientada a mantener los equilibrios fundamentales sin renunciar a los compromisos económicos y sociales prioritarios.
Desde el punto de vista de las magnitudes presupuestarias, el volumen total del Presupuesto General del Estado para 2026 se sitúa en 1.294.282 millones de francos CFA, lo que representa una reducción del 7,8 % en comparación con el ejercicio anterior, que ascendió a 1.403.409 millones FCFA. Lejos de constituir un retroceso, esta contracción responde a un ajuste deliberado y responsable, motivado por la disminución estructural de los ingresos petroleros y la necesidad de preservar la sostenibilidad financiera del país.
La estructura del gasto confirma esta estrategia. En efecto, 949.900 millones FCFA, equivalentes al 73,4 %, se destinan a gastos corrientes, mientras que 344.382 millones FCFA, es decir, el 26,6 %, se asignan a inversión pública, priorizando proyectos con impacto económico y social dentro de un marco de contención del gasto operativo.
En paralelo, el Presupuesto 2026 evidencia avances significativos en la diversificación de los ingresos públicos. Los ingresos no petroleros alcanzan los 295.445 millones FCFA, lo que supone un incremento del 7,9 % respecto a la Ley de Presupuestos de 2025 y un crecimiento del 12,3 % en relación con la ejecución efectiva de 2024. Esta evolución confirma progresos concretos hacia una mayor autonomía fiscal y una reducción gradual de la dependencia de los hidrocarburos.
Por el contrario, los ingresos petroleros se sitúan en 998.837 millones FCFA, registrando una caída del 11,8 % respecto a 2025. Esta disminución se explica tanto por el declive natural de la producción de hidrocarburos como por una previsión prudente del precio del crudo, fijado en 60,1 dólares por barril.
Con el fin de proteger el poder adquisitivo de los hogares frente al impacto de la inflación importada, el Presupuesto 2026 incorpora medidas fiscales de carácter social. Entre ellas, destaca la reducción de los derechos aduaneros al 5 % y la exención del IVA a la importación para más de 30 productos de primera necesidad, incluyendo alimentos básicos como arroz, pescado, carne, leche y aceite, así como harina, legumbres, cereales, además de detergentes, productos de higiene y artículos infantiles. Esta decisión constituye una respuesta directa del Estado para contener el coste de la vida y salvaguardar el bienestar de las familias ecuatoguineanas.
Asimismo, el Presupuesto 2026 introduce reformas institucionales de gran alcance orientadas a mejorar la disciplina, la transparencia y el control de la gestión fiscal. En primer lugar, se crea una Comisión de Supervisión Presupuestaria de Alto Nivel, encargada de vigilar la ejecución presupuestaria en tiempo real, activar mecanismos correctivos ante desviaciones significativas y presentar informes periódicos a la Presidencia del Gobierno.
En segundo término, se establece un Marco de Gasto Condicional de hasta 80.000 millones FCFA, reservado exclusivamente a inversiones productivas y activable únicamente bajo criterios técnicos estrictos de ingresos y equilibrio fiscal, permitiendo aprovechar oportunidades económicas sin comprometer la estabilidad presupuestaria.
Por último, se implantan reglas fiscales automáticas vinculadas a la volatilidad del mercado petrolero. Estas incluyen un umbral de alerta que activa medidas de contención del gasto si el precio del barril desciende por debajo de 45 dólares, así como un límite máximo de déficit fiscal del 1 % del PIB, aplicable en cualquier escenario.
En cuanto a las perspectivas macroeconómicas, el Gobierno prevé para 2026 un crecimiento del PIB del 0,2 %, tras una contracción estimada del -1,6 % en 2025. Aunque estas proyecciones reflejan la persistencia de desafíos estructurales, el presupuesto sienta las bases para una recuperación gradual, apoyada en reformas estructurales, la mejora del clima de negocios y el mejoramiento del sector privado no petrolero.
En conjunto, los Presupuestos Generales del Estado 2026 representan un cambio sustancial en la política fiscal de Guinea Ecuatorial, caracterizado por el equilibrio presupuestario, la protección del poder adquisitivo y la implantación de un marco institucional de supervisión y reglas automáticas que incrementan la credibilidad, previsibilidad y sostenibilidad de las finanzas públicas nacionales.
Redacción: Salvador Augusto Nguema MICHA ABUY
Fuente: AhoraEG






















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