La caja negra del helicóptero Z-9WE apunta a la escasa visibilidad como principal causa del siniestro
hace 11 horas
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El Director General de la Aeronáutica Militar ha hecho público los resultados del informe concluyente posterior al análisis de la caja negra, dos meses y medio después del accidente en los bosques de Niefang.

El estudio de la caja negra del helicóptero militar Z-9WE siniestrado el pasado 19 de junio en una cordillera próxima a los poblados de Mongom y Miduma, distrito de Niefang, ha esclarecido las posibles causas del accidente que truncó la vida de cuatro militares ecuatoguineanos, después de que el Director General de la Aeronáutica Militar, Pablo Nsi Nguema Esola, compareciera en una rueda de prensa ofrecida este jueves 10 de septiembre.
Los datos recogidos en el informe realizado a posteriori se basan esencialmente en el estudio de los parámetros de vuelo registrados, las conversaciones mantenidas entre los cuatro tripulantes y las comunicaciones efectuadas con la torre de control de Bata para reconstruir tanto las circunstancias como la trayectoria seguida por la aeronave durante la fase final del vuelo y establecer la causa probable del accidente.
Así las cosas, el comunicado oficial indica que el aparato habría penetrado y permanecido durante una parte significativa de su trayectoria en una zona caracterizada por la presencia de nubosidad y una reducción considerable de la visibilidad mientras sobrevolaba un terreno de especial complejidad orográfica. Esta situación, según leyó Nsi Nguema, habría provocado una progresiva pérdida de las referencias visuales necesarias para que la tripulación pudiera mantener una adecuada percepción, posición y trayectoria de la aeronave.
A estas circunstancias se suma el progresivo deterioro de las condiciones de iluminación ambiental, especialmente favorecido por el avance de la tarde. La combinación de estos factores, ha destacado el Teniente, pudo haber incrementado considerablemente la carga de trabajo de la tripulación y, en consecuencia, dificultado la percepción de la posición espacial del aparato desembocando en una situación de desorientación espacial.
“La aeronave mantuvo una trayectoria que terminó conduciéndolo a una zona cubierta de vegetación; el impacto contra el terreno provocó la destrucción del helicóptero y el fallecimiento de sus cuatro tripulantes. Por tanto, la causa probable del accidente se establece en la pérdida progresiva de las referencias visuales externas, en condiciones de nubosidad y visibilidad reducida”, ha señalado el Director General de la Aeronáutica Militar.
Para establecer estas valoraciones consideradas definitivas y corroborativas, la versión oficial sobre los hechos se agarra principalmente al conjunto de evidencias técnicas analizadas, incluidos los parámetros de vuelo registrados por la caja negra, las interacciones de la tripulación, las condiciones meteorológicas consideradas en el análisis y el recorrido seguido por la aeronave.
Antes de concluir su alocución, el Teniente de Coronel de las Fuerzas Aéreas ha cerrado filas con el gobierno aclarando que “no se trata de atribuir responsabilidades individuales, sino de establecer objetivamente que ocurrió y qué medidas deben adoptarse para prevenir futuras accidentes”. En este hilo, ha asegurado, el gobierno trabajará en la adopción e implementación de medidas de seguridad para evitar catástrofes de esta naturaleza en el futuro.
Redacción: Andrés Ondó ETOGO OYÉ.


















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