León XIV centra su sermón a los presos de la Cárcel de Bata en el «amor de Dios y el renacer cristiano»
- vicepress org
- 22 abr
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Bajo una intensa lluvia calificada como “bendita” por el Papa, el Vicario de Cristo evocaba a los reclusos que, más allá de los errores cometidos, cada ser humano sigue siendo valioso.

El Centro Penitenciario de Bata ha albergado este martes, 22 de abril, donde mantuvo un encuentro con los internos y el personal del recinto. Allí, el Santo Padre ha escuchado previamente algunas intervenciones antes de tomar la palabra para ofrecer un mensaje profundamente humano y espiritual. Abriendo su discurso, el Sumo Pontífice ha puesto en valor la dignidad de cada persona, afirmando que "ninguno está excluido del amor de Dios". Asimismo, ha recordado que, más allá de los errores cometidos, cada ser humano sigue siendo valioso, evocando el ejemplo de Jesucristo, quien (incluso en su sufrimiento y condena injusta) mostró un amor capaz de transformar los corazones.
Dando lectura a su mensaje, León XIV ja destacado la riqueza cultural, social y religiosa de Guinea Ecuatorial, y subrayando que las personas privadas de libertad "también forman parte de esta nación". En este sentido, ha reflexionado sobre el papel de la justicia, afirmando que su objetivo no debe limitarse al castigo, sino orientarse a la reconstrucción de la vida de las personas y a la reconciliación social.
"No hay justicia sin reconciliación", ha afirmado el Papa, insistiendo en la necesidad de un compromiso que involucre tanto a las instituciones como a toda la comunidad para sanar las heridas provocadas por la injusticia. Otros de los ejes centrales de su intervención fue la esperanza como camino de transformación. El Santo Padre ha reconocido que la cárcel puede ser percibida como un lugar de soledad, pero destacó que también puede convertirse en un tiempo de reflexión, crecimiento personal y cambio. En esta línea, ha subrayado la importancia de garantizar oportunidades como el acceso a la educación y al trabajo digno dentro del entorno penitenciario.
El Pontífice ha recordado a los internos que no están solos: mencionó el amor de sus familias, la oración de muchas personas y la cercanía constante de la Iglesia. Asimismo, les ha animado a convertirse en ejemplo para otros, especialmente para los jóvenes, a través de gestos de responsabilidad, fe y superación. Durante su intervención, León XIV también tuvo palabras de agradecimiento para el personal penitenciario (desde la dirección hasta los agentes y el capellán) destacando la importancia de su labor cuando se ejerce con humanidad, respeto y sentido de acompañamiento.
El Papa cerraba su prédica con una llamada a no dejarse definir por el pasado, recordando que "cada día puede ser un nuevo comienzo" y que Dios "jamás se cansa de perdonar". Finalmente, encomendó a los presentes a la Virgen María, Madre de la Misericordia, y les transmitió su cercanía, oración y deseo de paz. La visita a la prisión de Bata se ha convertido así en uno de los momentos más conmovedores del viaje apostólico, poniendo en el centro a quienes, desde la vulnerabilidad, buscan una oportunidad para reconstruir sus vidas.
Redacción: Andrés Ondó ETOGO OYÉ.
Fuente: TVGE


















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